Porque la porción del Señor es su pueblo; Jacob es su herencia asignada. Lo halló en una tierra desolada, en la rugiente soledad del yermo. Lo protegió y lo cuidó; lo guardó como a la niña de sus ojos.— Deuteronomio 32:9 – 10Los versículos de hoy son parte del conocido cántico de Moisés. En este, oí
La niña de los ojos de Dios
Porque la porción del Señor es su pueblo; Jacob es su herencia asignada. Lo halló en una tierra desolada, en la rugiente soledad del yermo. Lo protegió y lo cuidó; lo guardó como a la niña de sus ojos.— Deuteronomio 32:9 – 10Los versículos de hoy son parte del conocido cántico de Moisés. En este, oí